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CRISTINA CIVALE Y MARIO SALCEDO

mau mau y el circuito nocturno porteño

A finales de 1963 y principios de 1964 se creó una leyenda que marcó un cambio rotundo en la circulación de los espacios nocturnos de Buenos Aires. Nos referimos a la discoteca Mau Mau. Para algunos el origen del nombre estaba relacionado a la existencia de un grupo guerrillero de Kenia, pero en realidad, los gemelos Alberto y José Lata Liste –creadores de ese espacio– lo designaron de esa forma en referencia al tema musical de los años 60 que estaba de moda y gritaba y aullaba la expresión Mau Mau. Los Lata Liste querían crear un espacio completamente diferente a lo existente previamente como circulación de la noche. Mau Mau no era una boîte. Una boîte significa en francés “pequeña cajita”, y ellos no querían armar una pequeña cajita para ciento cincuenta personas, como eran las boîtes en ese momento en nuestro país, sino una discoteca con una gran circulación, donde pudieran entrar cuatrocientas personas, donde el espacio permitiese que las mujeres se lucieran con sus trajes largos después de salir del Teatro Colón. Instalaron la discoteca en un lugar exclusivo, en la calle Arroyo al 800, reformando el espacio del Edificio Bencich, obra del arquitecto francés Eduardo Le Monnier realizada por encargo de los hermanos Massimiliano y Miguel Bencich. El espacio tenía inicialmente la entrada por la calle Suipacha y la trastienda por la calle Arroyo, pero los hermanos Lata Liste invirtieron los accesos y dejaron como ingreso principal la entrada de Arroyo y como ingreso para proveedores la de Suipacha. En abril de 1964, cuando hicieron la inauguración, ingresaron todos los “doble apellido” de nuestra ciudad: Los Álzaga Unzué, Krieger Vasena, Peralta Ramos, Zavaleta Pueyrredón, Nazar Anchorena, Pereyra Iraola, Flores Pirán y Sauce Juárez, Dolores Blaquier y su marido, y el corredor de autos Andrea Vianini, así como también

militares y montoneros. Todos asistieron, y de alguna manera se democratizó un lugar que era muy exclusivo. Lo que querían construir los hermanos Lata Liste era un lugar temático, y fue decorado por Juanjo Saavedra. El diseño interior remitía al universo africano, con cabezas de animales, esculturas de madera de ébano y mesitas y sillas totalmente tapizadas en animal print. Este rasgo distintivo aportó exclusividad al lugar. Por otra parte, los hermanos Lata Liste cerraban la discoteca y no dejaban que nadie entrase aunque estuviese vacía, lo que provocaba el deseo de poder ingresar y pertenecer. La discoteca abría de lunes a sábado, y siempre se llenaba. Efectivamente, había cola todas las noches para entrar a esta discoteca de cuatrocientas personas en la que no se cobraba entrada, se regalaba café y se bebían tragos como el cubalibre y el gin tonic, dado que el champán era una excepción. Exactamente a los cuarenta días de haber sido inaugurada, la discoteca se incendió. Se dio una situación muy graciosa –que podría haber sido muy tremenda–, cuando se recalentó un velador, y a partir de eso se produjo un incendio donde se quemó todo. Entonces, Ezequiel Lanusse, el DJ, desesperado, puso un tema que decía: “se quemó la casa, se quemó la casa...” para sacar a la gente. Sin embargo, la gente no se iba, seguía bailando y tuvieron que echarla. La discoteca se quemó totalmente y, a diferencia de lo que pasó cincuenta años después con Cromañón, por suerte no hubo ningún herido que lamentar. A los diez días del incidente se reconstruyó la discoteca. Se colocaron matafuegos, aire acondicionado y se retomó la actividad. Previamente a su reconstrucción se hizo un asado con los desechos, como un acto festivo. La discoteca también inauguró el dancing de músicas impensables hasta ese momento, como el flamenco o la bossa nova. Cualquier famoso que pasara por Buenos Aires era llevado a la discoteca

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Profile for MALBA

Ideas materiales: arte y diseño argentino en la década del 60