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porque era totalmente distinto a lo conocido hasta el momento. Un año más tarde, Leiro creó el departamento de muebles de oficina. Durante la presentación, comenta: Mi experiencia en Stilka fue muy intensa en materia de diseño, pero siempre ligada a series muy chicas y situaciones muy particulares propias del equipamiento para el hogar. Es decir, cada cliente sentía que tenía que tener siempre posibilidades distintas para su casa, agregar o cambiar lo que se le ofrecía. Por esta razón, yo le propuse en 1964 que armáramos Stilka-Buró. Buró proviene de la palabra oficina en idioma alemán y se diferencia de la acepción francesa boureau, que significa algo más cercano a un gabinete, o un departamento de una empresa o de un sector de oficinas. En ese entonces, Carlos Méndez Mosquera le puso el acento a Buró, y con eso lo argentinizó de alguna manera. Para delinear los diseños, se armó el departamento de diseño integrado por Leiro y Arnoldo Gaite. En 1964 se realizó la mecedora Pepa –una interpretación moderna del estilo Windsor y cuyo nombre alude a Rodríguez Bauzá–, así como el escritorio y el sillón para el despacho del presidente de Peugeot en Argentina, del que luego se desprendió la línea A, caracterizada por su robustez y materialidad. Para el caso, estudiaron los productos de la empresa Interieur Forma y, especialmente, de la de Stanley Coates, que producía y comercializaba en forma masiva. Leiro continúa: Cuando presentamos la silla hamaca llamada Pepa en un concurso organizado por el CIDI, la propuesta fue rechazada. El director, el inolvidable Basilio Uribe, dejó en claro que el diseño implicaba una presencia del objeto en el mercado, una producción en serie. Un año más tarde presentamos la misma silla, que ya estaba producida en serie, y ganamos el primer premio. Este dato poco significativo sigue conservando vigencia en los concursos de diseño en el exterior a los que, por alguna razón, se envían productos de los cuales lo único que se ha realizado es una muestra y que, por lo tanto, no se tiene noticia de cuánto costaría eso en el caso de tener la posibilidad de comercializarlo. En muchos casos, esto sirve más para vender al diseñador, es decir, exportar un diseñador en lugar de exportar el producto. El CIDI reconoció una veintena de productos realizados por Stilka, luego Stilka-Buró. Además, propició la difusión de los mismos mediante su presentación en las

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exposiciones auspiciadas por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de la Nación, y el Fondo Nacional de las Artes, realizadas en Montevideo, Asunción, Río de Janeiro, Caracas y México DF. A finales de 1965 Buró y Stilka se separaron y cada uno tomó su camino: Stilka dedicada a las viviendas y Buró volcada a las oficinas. Acerca de Stilka Stilka mantuvo la sede de Libertad 1034 bajo la consigna “buen diseño, buen material y buena técnica”. Se ocupó del desarrollo y la producción de equipamiento integral especializado. Para darle coherencia al conjunto de muebles que integraban un espacio, desarrolló un programa que contemplaba las características arquitectónicas del ambiente, las funciones específicas, el volumen físico necesario para cumplir cada función y el modo de vida y la personalidad de los habitantes. La definición de estos parámetros guió el clima y el desarrollo del proyecto. Comercializaba objetos para decoración, mobiliario para hogares y equipamiento de empresas. Trabajaba asociada a otras empresas para realizar equipamientos integrales: Ilum para iluminación y El Espartano para las alfombras. La producción se tercerizó a talleres de carpintería, tapicería, marmolería, estampería, entre otros. El armado y la terminación (lustre y laqueado), además de la producción de diseños exclusivos, se realizaban en el depósito de Stilka. En apuntes de Castro se lee: Existía el Estudio CH de Alberto Churba; Six, de los arquitectos, urbanistas y diseñadores Jorge Riopedre, Alfredo Guidali, Juan Kurchan, Néstor Ugarte y José Bacigalupo; y Harpa, dirigido por José Rey Pastor. Formábamos el grupo de empresas que cambiamos la fisonomía de los productos en Buenos Aires. Desde 1964 Stilka trabajó con la arquitecta Eva Rubí Muchnik, su principal colaboradora y encargada de las relaciones públicas. Ricardo Blanco se incorporó como diseñador y luego fue Jefe del Departamento de Diseño entre 1967 y 1974. Cerca de 1965 abrió un local en Cerrito 1139, propiedad de Clorindo Testa. La reforma duró un año. El gran frente estaba recubierto de acero inoxidable y los 300 m2 del interior tenían piso de mármol de Carrara, y se colocó además un ascensor que subía al primer piso. Pocos años después, el inmueble fue demolido con la modificación

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Ideas materiales: arte y diseño argentino en la década del 60