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11 Rompecabezas Exájaro para El Cubo. Buenos Aires, 1966. Hexágono para armar compuesto por seis pájaros de madera. Las secciones de tronco macizo utilizadas en el juego corresponden a la poda de árboles de Buenos Aires de ese año. Durante la década del 60, su creador integra las empresas Stilka SRL, Rodrigo Diseño SCA y el estudio Emil Taboada y Asociados. Diseño de producto: Ricardo Blanco.

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estrictamente a la demanda del mercado y la consecuente “distorsión” en la forma, producto de la moda. Esta percepción tenía además dos claras referencias geográficas: Alemania y Suiza como símbolos del buen diseño y Estados Unidos como el epicentro del styling. El peso –en términos de referencia y de intercambios con la HfG de Ulm (Alemania)– era muy importante y había permeado claramente las primeras instituciones y órganos del diseño en Argentina. Es así que, un poco a raíz de esta temprana instalación de la problemática del diseño en clave ulmiana, y favorecido por la implementación de una política económica de sustitución de importaciones y apuesta a la convergencia entre capitales nacionales y extranjeros, en 1962 se creó el CIDI, dependiente del INTI. Las denominaciones ya trazan todo un enfoque de comprensión de la problemática del diseño, vinculada al desarrollo y expansión de la industria. Durante los años 60, los concursos de buen diseño del CIDI premiaron la innovación, la calidad del producto y la respuesta a variables ergonómicas, funcionales, técnicas y estéticas. Una de las novedades que trajo el CIDI fue el impulso por vincular el Estado con el ámbito empresarial y las universidades como actores de la disciplina. Bajo la estratégica presidencia de Basilio Uribe, el CIDI brindó seminarios de capacitación para empresas, profesionales y público en general y promocionó sus iniciativas a través de las Exposiciones Internacionales y los concursos nacionales. El desarrollo del sello rojo para distinguir productos regidos por parámetros de buen diseño fue una suerte de coronación de aquello que organismos como el CIDI estaban impulsando. Un modo hogareño, cotidiano y urbano del diseño se instalaba en las grandes ciudades de país. EL CIDI en Buenos Aires, el IDI en Rosario, las carreras de diseño en Cuyo y en La Plata, entre otros fenómenos, señalaban la madurez de una matriz disciplinaria

que crecía con naturalidad al ritmo de una industria en expansión en el país y en el exterior. Siam Di Tella era un claro exponente de esto mismo. En Buenos Aires, en particular, surgieron las empresas de diseño de interiores y de mobiliario en línea con la arquitectura moderna, en manos de arquitectos, artistas y diseñadores. Tal fue el caso de Alberto Churba junto con Víctor Carozza e Inés Lumi en el desarrollo de una línea de alfombras, objetos de vidrio y muebles. Otro ejemplo emblemático es el de Stilka y Buró –a cargo de Celina Castro y Reinaldo Leiro, orientados al diseño de muebles para el hogar y equipamiento para oficinas–. A ellos se sumaron estudios como los de Emil Taboada y asociados, Möller y Gache, Rodrigo diseños –innovando en el diseño de stands y estructuras en plástico Shell– y significativos aportes de Jacobo Glanzer, Julio Billorou, Francisco Masjuan o Lucrecia Moyano, en cuanto al desarrollo del producto. También en los años 60, Ricardo Blanco inició su carrera profesional en Stilka, donde experimentó con el laminado en madera. Tras haber trabajado primero en Philips Argentina y luego en Tonomac, en 1967 Hugo Kogan fue nombrado gerente del área de la empresa Aurora, donde desarrolló cocinas, calefactores, televisores, radiorreceptores y, probablemente, el emblema del diseño industrial argentino: el Magiclick. En ese mismo período, el joven Roberto Nápoli, luego de haber desarrollado una línea de máquinas de sumar, empezó a trabajar como asociado en electrónica de consumo en el estudio de Emir Taboada. Pocos años más tarde, le ofrecieron ser gerente de diseño y desarrollo de producto en la empresa Noblex, dentro de una rama de la industria en pleno crecimiento. Por su parte, Julio Colmenero desarrollaba el televisor Televa, mientras que Eduardo Joselevich y Fanny Fingermann anticipaban el píxel con el desarrollo del sistema Fototrama, destinado a la arquitectura publicitaria.

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Ideas materiales: arte y diseño argentino en la década del 60